El Sr. Mariano Zabía Lasala consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid nos desvela en un artículo publicado en El País las claves del elevado precio de la vivienda en España.
A su juicio son las siguientes:
- El fuerte incremento de la demanda por el aumento de la población, en buena parte inmigrante.
- La demanda exterior.
- El crecimiento rápido de las llamadas familias monoparentales.
- Los cinco millones de nuevos empleos generados durante la etapa del Gobierno popular que incentivan la emancipación familiar.
- El precio del dinero.
Ante la insistencia – en buena medida producida por la considerable hinchazón tras su lectura- por parte de mis gónadas en comentar las claves antes citadas no he podido por menos que ceder –la fisiología manda- ante sus exigencias y complacerlas en lo posible.
La relación entre incremento de la demanda y de población. Si bien es cierto que el crecimiento demográfico ha sido y es importante, también lo es que la mayoría ha sido propiciado por trabajadores inmigrantes que –al margen de su preparación- han ido encontrando acomodo en sectores no especialmente bien retribuidos.
Ello limita de forma importante su capacidad para adquirir una vivienda en propiedad, o que dicha adquisición no sea algo prioritario.
Demanda exterior. Aquí coincidimos –los tres- con el Sr. Mariano.
Los comparativamente bajos precios con que se partía respecto al resto de Europa Occidental, han propiciado compras masivas bien como segundas residencias bien como especulación pura y dura.
Familias monoparentales. Monoparental se puede ser/llegar por varios motivos: divorcios, separaciones de pareja, emancipación, viudedad, etc. Queda claro que el nivel adquisitivo del individuo dependerá muy mucho de cual haya sido su caso. Pero a riesgo de ser tachadas de temerarias –mis gónadas “of course”- no ven nada claro que el mercado inmobiliario esté copado por monosalariales, que de hecho es lo que son los denominados monoparentales. Ante cualquier duda consulten las tablas salariales de este bendito país.
El brutal crecimiento del empleo propiciado por el PP que incentiva la emancipación. Dejando al margen lo oportuno del auto bombo en un artículo de este tipo y sobre un tema tan sensible –he de cambiar de posición debido a la expansión alcanzada por mis gónadas- la relación entre “tengo trabajo ergo me emancipo” es cuan menos cuestionable. No dudamos de que en la Comunidad de Madrid haya una relación causa efecto de consecuencias inmediatas debido a la estabilidad laboral y a las altas retribuciones que puedan percibir sus trabajadores. Pero el en resto del Estado “va a ser que no”. Va a ser que la relación entre salarios –no hablemos ya durante el primer empleo- y precio de la vivienda es muy similar a la existente entre la honestidad y la militancia política que exhibe el Sr. Mariano. Va a ser que el relacionar conseguir un empleo con poder emanciparse es directamente proporcional a la ingesta de psicotrópicos, a la excelencia demagógica o a la anemia mental de quien lo postula.
Precio del dinero. Obviedad donde las haya.
Concluyamos pues.
Para ello y utilizando procedimientos analíticos similares a los empleado por el Sr. Mariano podemos decir sin miedo que el elevado coste de la vivienda en España es debido ha:
- La avalancha de inmigrantes propiciada por nuestra envidiable situación económica fruto de las políticas del Gobierno popular y gestionada con el recto por el Gobierno socialista.
- El crecimiento de los hogares monoparentales debido al desarraigo de la institución familiar, las facilidades para el divorcio y el aumento de maricones y bolleras auspiciados por el Gobierno socialista.
- La cantidad y calidad de los nuevos puestos de trabajo creados por el Gobierno popular que ha permitido a todo aquel joven que así lo ha deseado emanciparse del hogar paterno. El que no la hecho, es porque no ha querido.
¡O jugamos todos o la puta al río! O el que no analiza es porque no quiere.
Otro día más de “todo a cien”.





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