Tras varias experiencias con estos interesantes a la vez que simpáticos seres, he decidido -siguiendo las sugerencias de protectoras de animales- abrir una serie de vías de comunicación para fomentar el diálogo y evitar desagradables malentendidos que puedan conducir a enjundiosas situaciones de tensión.
Nuestro primer canal para con ellos pasa forzosamente por una concienzuda y acurada definición del término “Spammer”.
Una sucinta muestra podría consistir en:
a) Persona que obtiene una serie de beneficios económicos remitiendo correo electrónico no deseado de forma más o menos indiscriminada.
b) Alguien que gana dinero enviando correo electrónico no solicitado.
c) Pesado que inunda tu buzón con correo electrónico.
d) Cabronazo que envía cientos de mensajes a todo el mundo.
e) Hijo de puta que te llena el buzón electrónico de basura.
f) Hijo -de la gran- puta que envía mierda publicitaria sin ton ni son.
g) Desperdicio clínico e hijo de la gran puta que se enriquece miserablemente mandando mensajes de mierda no deseados.
h) Excremento de rata parido por la puta de Babilonia y/o gran puta que mantiene su indeseable existencia jodiendo el correo electrónico de los demás
i) Mierda primigenia parido por una rata sifilítica y concebido por un sapo eviscerado que reparte su pestilencia de forma indeseada para poder pagarse los servicios de su madre (la puta antes mencionada).
Bien amigos. Estos son tan sólo una parte, de entre los muchos enunciados posibles, para definir a nuestros amigos los “spammer”. No dudéis en ir completando la lista con los que creáis oportunos.
Intentemos limar entre todos esas pequeñas asperezas que -a veces- dificultan una fluida comunicación entre todos nosotros.
Volveremos muy pronto con la sección 1.1 “Qué hacer con nuestros amigos los spammers”.
¡Hasta pronto!
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